Estimado/a lector/a,
Los
apuntes que tienes ante ti se organizan en cinco apartados fundamentales cuya naturaleza de sus conjunciones son las siguientes:
- I Una puesta a punto.
- lI Formación.
- III Integración como Guerrero/a.
- IV Profundización.
- V El Regalo de Vivir.
A continuación, encontrarás una síntesis de estos cinco apartados. En las siguientes entradas, exploraremos aspectos clave como una visión general del viaje desde cinco diferentes perspectivas. Finalmente, en el resto de entradas, se comparte unas apreciaciones personales sobre la vida y el reencuentro del rio con su propósito final al fundirse en el Océano.
A lo largo de este recorrido, el viajero (Tu) sintonizará con diferentes "frecuencias" y "atmósferas" que iremos descubriendo. Este encuentro de sonidos y estados nos abrirá la posibilidad de vislumbrar nuevas perspectivas y lograr un
abanico más amplio de nuestra comprensión de la relatividad.
En este viaje, exploraremos tanto el mundo exterior como nuestro interior ("nuestr@ guerrer@"), aprendiendo a sostenernos y a caminar por sí mism@s.
Teniendo presente esta perspectiva, un nuevo amanecer puede aparecer y un nuevo despertar puede comenzar. Para percibirlo, es esencial darse cuenta del potencial
que disponemos y actualizarlo.
Nuestra mirada refleja y transmite tanto lo que vivimos como lo que obviamos,
viene de una profundidad que revela lo que conocemos y desconocemos de
nosotr@s.
Esto no
es algo a entender intelectualmente, es algo a ser testimoniado por ti mismo/a. Se trata de vivir conscientemente "eso" que da vida a todo lo que existe. Recuerda que cada Ser humano tiene su propia resonancia y se
mueve a su propio compás.
Descubrir un nuevo desafío, un movimiento externo o gesto interno diferente, nuevas percepciones,
mirar más allá de lo conocido, o incluso liberarnos de estructuras, bien de un crisol aprendido bien de
informaciones heredadas, puede marcar
un punto de inflexión en nuestro transitar.
Encontrar la armonía entre nuestras "vibraciones", "sonidos" y "estados internos", facilita una apertura de movimiento radial hacia
lo que nos es común por remembranza, es un curiosear y perseverar con ahínco, aparte de un anhelo en descubrir nuestras potencialidades.
Darse
permiso es una opción como primer paso,
adentrarse es una
elección, estar en ello y perseverar es una
oportunidad que te das, y vivirlo plenamente, es una aventura personal por descubrir y realizar.
El
Autor,
Primavera 2010