Conjetura de un Viajero

CONJETURA DE UN VIAJERO


Hagamos lo que hagamos, sintamos lo que sintamos, pensemos lo que pensemos, digamos lo que digamos y vivamos como nos vivamos, no dejamos de ser lo que somos antes, entre y después de lo que conocemos de nosotros.  

Todo conocimiento aprendido acaba cuando el tiempo, bajo el cual lo construimos y le dimos un gesto o una forma, llega a su fin. 

Y cuando todo recuerdo termina seguimos siendo eso que se nos ha pasado inadvertido, eso que nos da de ser, eso que se mantiene por si mismo, sin un detrás. Para ello es menester vivirlo y constatarlo para darnos a entender que estamos delante de un nuevo paradigma para lo concebido hasta entonces. 


Es eso intangible, ese Absoluto de ser, ese en que siempre es el mismo y nada es igual, nada se repite y todo es nuevo. Ese que, para lo creado hay un inicio y un final y en lo ilimitado ni empieza ni termina, es como "un algo" sin fin en un presente constante; así, permanece sin nombre antes, entre y después de toda manifestación y conteniendo todo lo manifestado en cada una de las creaciones.




No hay comentarios:

Publicar un comentario